Conceptos básicos para hacer pan

conceptos-basicos-hacer-pan

El pan es un alimento tradicional del que muchas personas no podrían prescindir. Panes tradicionales, con diferentes tipos de harina, de cereales; son muchas las variantes que hoy en día se pueden ver tanto en el mercado, como elaboradas en casa. Hoy te contamos dos conceptos básicos para hacer pan que es necesario conocer, tanto si eres un enamorado de este alimento, como si quieres empezar a elaborarlo por tu cuenta.

El amasado

Una de las primeras cuestiones que debemos tener en cuenta a la hora de hacer pan es el amasado. Después de mezclar los ingredientes, la siguiente parte en la elaboración es esta. En ella hacemos que el gluten que tienen las harinas se desarrolle, haciendo que la masa gane elasticidad y se incorpore algo de aire.

Las harinas que contengan poco o nada de gluten no necesitarán amasado, no es el caso de las harinas de trigo común. Para hacer pan con esta harina necesitaremos asegurarnos de que el amasado se ha realizado correctamente. Para ello podemos retirar un poco de masa y estirarlo entre los dedos. Si esta no se rompe, sino que se estira formando una capa muy fina y transparente, el amasado es correcto.

Fermentar la masa

Dejar fermentar la masa es esencial para que la levadura haga su trabajo y la desarrolle. Este es el proceso por el cual una masa de agua y harina puede convertirse en el alimento que deseamos.
Serán necesarias unas determinadas condiciones para que la levadura se desarrolle correctamente:

-Humedad. La levadura necesitará que su alimento esté disuelto en agua para poderlo asimilar.
-Azúcares. Es el alimento base de la levadura, junto al nitrógeno y algunos minerales. Utilizan esos azúcares fermentándolos.
-La temperatura idónea. La levadura no actúa por debajo de los 26º y se debilita demasiado si está a una superior a 35º, llegando a morir por encima de 60º. La temperatura ideal para fermentar la masa de pan estaría entre 32º-35º.

Hay que tener en cuenta que una vez que abrimos un sobre de levadura, la humedad y el oxígeno pueden empezar a actuar sobre ella. Por lo tanto es aconsejable utilizarla lo antes posible, aunque la conservemos adecuadamente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.